Juan Guillermo M. de Lara Millares

<< SITIO PARA DEJAR TU IDEAS, COMENTARIOS, IMAGENES O LO QUE SEA A CERCA DE JUAN GUILLERMO Y DE SU PÁGINA>> www.mdelara.com

14.8.09

FACEBOOK

8.5.08

JUAN GUILLERMO EN YOUTUBE

23.11.06

Nueva Obra Publicada en la Web

13.11.06

Reflexión sobre Arte

por Juan Guillermo

La pintura es un medio de comunicación además de una herramienta que me sirve para dar salida a mi mundo interior. A través de ella expreso mis sentimientos, sensaciones, visiones, ideas, etc. Pero todo esto no sería más que expresión plástica si no existiese un orden y una voluntad de hacer las cosas bien y es aquí precisamente donde estriba la diferencia entre expresión plástica y obra de arte. La primera solo expresa nuestro interior de forma inconexa y abstracta, en la segunda esto se muestra con orden e intencionalidad, transmitiendo exactamente lo que queremos transmitir.

Expresión artística es algo que puede hacer cualquiera, no existe ningún impedimento para esto, cualquier camino es válido. Obra de arte es otra cosa, no todos estamos preparados para realizar una obra de arte, además de los conocimientos artísticos necesarios, tendremos que poseer una serie de cualidades innatas que nos permitan, de forma subconsciente, saber cual es el camino ideal para mostrar este interior de forma que los demás pueden comprender lo que la obra pretende mostrar. No se trata de que los cuadros posean un lenguaje oculto que solo unos pocos privilegiados pueden descifrar, sino más bien de un encanto especial que es capaz de atraer la vista del espectador. Es como un magnetismo que atrae y agrada a la vista, composición, luz, contraste, equilibrio, orden y color son los ingredientes que hacen esto posible. El como organizar estos ingredientes y que medidas usar para combinarlos, es algo intuitivo, no se puede enseñar o naces con ello o no eres artista.

Como se puede saber si uno es o no artista, creo que es bastante fácil. Basta con prestar un poco de atención. Cuando los cuadros están expuestos al público, ¿tenemos que explicarlos, o ellos por si solos se dan a entender? Cuando un cuadro precisa explicaciones y reflexiones, o sea, un manual para poder comprenderlo, malo, esto es una señal de que estamos ante una mera expresión plástica.

La obra de arte brilla con luz propia, no precisa explicaciones ni manuales, ella se muestra a si misma y atrae al espectador con su propio magnetismo.

10.11.06

¿conocemos ya las condiciones necesarias para pensar o actuar creativamente?

Eduardo Punset
... empezamos a saber alguna cosa. Lo más original y convincente nos llega de las investigaciones de aquellos que han buscado en las artes y la ciencia, simultáneamente, las fuentes del pensamiento creativo.
Resulta que de acuerdo con la distinción establecida por el neurólogo Simon Baron-Cohen entre los diferentes sexos -más empatizadoras las mujeres y más sistematizadores los hombres-, los artistas son empatizadores y los científicos tienen dificultades en ponerse en lugar del otro. En contra de las apariencias, se da un mayor porcentaje de creativos entre los artistas que entre los científicos.
La segunda cosa que acabamos de descubrir tiene que ver con unos circuitos cerebrales responsables de que podamos leer en paz un libro en un tren abarrotado de gente que circula a grandes velocidades.
El mecanismo en cuestión funciona del siguiente modo: en el cerebro hay unos inhibidores latentes que eliminan gran parte de la información o ruido que no tiene nada que ver con lo que estamos haciendo en un momento dado: leer un libro en el tren, bajar el e-mail o escalar una montaña. Estos inhibidores son los responsables de que podamos concentrar nuestra atención y esfuerzos. Son imprescindibles para sobrevivir. Sí, para sobrevivir… pero no necesariamente para ser creativos. Ahora resulta que varios científicos están demostrando que al pensador creativo le fallan los inhibidores y su cerebro deja, por el contrario, que penetren ideas, ruidos, paradigmas que no tienen nada o muy poco que ver con el tema en el que tiene la mente focalizada.
No me ha extrañado nada este descubrimiento porque sintoniza perfectamente con la idea bien establecida de que el gran salto adelante de la humanidad hace veinticinco mil años se dio en el momento en que surgió la capacidad metafórica:
“Mi hijo es más fuerte que el hierro” -dijo un Cromagnon- mezclando por primera vez los dominios de la biología y los materiales. El mundo aceleró su paso desde aquel momento hace veinticinco mil años.
En todo caso, lo que es seguro es que no existe ninguna posibilidad de que salga algo creativo de una mente en la que los inhibidores latentes no fallan nunca.
Eduardo Punset

9.11.06

Evolución del Hombre

Por Juan Guillermo




El instinto de supervivencia, es el más básico en todas las especies vivas y en consecuencia el motor de la evolución. Entendiendo a esta como la capacidad de adaptación al medio, comprenderemos que es un proceso encadenado y progresivo que proporciona mejoras en los seres vivos posibilitando su supervivencia.

Todo proceso evolutivo está marcado por dos factores fundamentales, de un lado los cambios físicos y del otro la herencia genética.

Como todos sabemos, los seres vivos poseen la cualidad de engendrar descendencia mutante, bien sea por simple error genético bien por influencias externas. Estas mutaciones provocan cambios, en el aspecto físico, que muchas veces son negativos, pero otros son positivos, esos últimos son los que permiten a un individuo determinado ser más capaz a la hora de sobrevivir. A partir de aquí entra en juego la herencia, dado que las mutaciones son de origen genético, en la mayoría de los casos también son hereditarias. Por lo que los hijos del individuo mutado heredarán su misma mutación, que en el caso de las positivas será una mejora en la capacidad para la supervivencia. A mayor capacidad de supervivencia, mayores posibilidades de procreación. Esto provoca una cadena ascendente, que permitirá la supremacía de los mutantes sobre el resto de su especie.

Por supuesto, un proceso evolutivo solo será visible a través de largos períodos de tiempo, dado que para poder culminarlo son necesarios varios cientos de miles de generaciones.
Centrándonos en lo que nos interesa, o sea, la evolución del hombre. Antes de comenzar aclaremos, que todo proceso evolutivo, está lleno éxitos y fracasos, callejones sin salida y caminos truncados, lo que hace imposible determinar una línea de evolución que nos permita ver claramente como ocurrió todo, no obstante se sabe de forma bastante aproximada como se realizó el camino que, a partir de ahora, voy a intentar resumir lo más brevemente posible.
Se suele decir que el hombre desciende del mono. Pues bien, esto no es del todo cierto. Lo cierto es que el hombre y el mono, poseen un antepasado común, que si bien tenía el aspecto de un simio, todavía no lo era.

A finales del Mioceno, hace unos doce millones de años, consolidó su proceso evolutivo un individuo llamado Oreopithecus. Este ser tenía el aspecto de un gran simio, concretamente un Antropoide, aunque poseía características que lo diferenciaban de sus descendientes los Póngidos. Fueron estos los que se convirtieron en el punto de separación entre simios y homínidos. Los primeros se instalaron en zonas arboladas y desarrollaron capacidades trepadoras, mientras que los Homínidos se instalaron en la Sabana, donde escaseaban los árboles desarrollando las capacidades que voy a relatar.

Imaginemos un ser de escasamente un metro y poco de altura que además camina encorvado y que se mueve entre una hierba, que en la mayoría de los casos es más alta que el, si a esto le añadimos la circunstancia de que este ser era lento, torpe y carente de defensas naturales, nos encontramos con un ser abocado a la extinción.

Comida de todos los depredadores que deambulasen por sus cercanías, el homínido desarrolló el arma más mortífera que se ha visto jamás en toda la creación, la inteligencia.
Mientras este proceso evolutivo se iba desarrollando, se fueron consolidando otras mutaciones que ofrecían ventajas a la especie, tales como la deformación de la pelvis, que permitía a los homínidos erguirse totalmente posibilitando un mayor campo de visión por encima de la hierba, la deformación del pié que permitía una mayor velocidad en la carrera o la deformación del cráneo que permitía una mayor capacidad y posibilitaba el crecimiento del cerebro. Poco a poco, el homínido fue progresando en su evolución.

El uso de herramientas derivó en el uso de armas que permitieron una mejor defensa frente sus enemigos.

Sobre el porqué del crecimiento del cerebro, existen muchas teorías, pero la más extendida es la que dice: Que el crecimiento del cerebro es debido a una alimentación básicamente proteínica basada en un excesivo consumo de carne y un deficiente consumo de vegetales.
Los que defienden esta teoría, se basan en que en la Sabana escasean los frutos y tubérculos mientras que abundan los herbívoros, de ahí que posteriormente el hombre se haya hecho cazador.

Otra teoría que posee bastantes adeptos, es la que defiende que la deformación del pié posibilitó mejorar la capacidad natatoria dado que el homínido utilizó el agua como forma de defensa, de ahí que buscase siempre la cercanía de ríos o charcas libres de depredadores acuáticos. Esto explicaría la capacidad que el hombre actual posee para almacenar grasas en la piel. Esta característica es propia de Cetáceos y Pinnípedos, ambos mamíferos acuáticos.

Sea cual fuere la teoría verdadera, el proceso evolutivo que desembocó en el hombre actual, está más o menos definido. A partir del Oreopithecus y siguiendo la línea evolutiva que ya hemos citado, el espécimen siguiente se consolida a mediados del Plioceno, hace unos tres millones de años, este individuo denominado Australopithecus y que no sobrepasaba el metro veinte de estatura, tenía un aspecto diferente al de sus parientes más cercanos los simios. Este individuo andaba erguido y utilizaba las manos independientemente de los pies, pudiendo manipular objetos mientras corría, esto le permitió el uso de armas, tanto defensivas como ofensivas, sin dejar de moverse. Además poseía un cráneo más grande por lo que se piensa era mucho más inteligente. Considerado antepasado del hombre, no se le considera todavía ni siquiera homínido, pues carecía de idioma, capacidad de fabricar objetos, etcétera. Era, por tanto, un prehomínido.
Siguiendo la línea evolutiva nos encontramos con el Homo Habilis, principios del Pleistoceno hace un millón doscientos mil años, primero en ser considerado homínido, que no todavía hombre. Este individuo que ya poseía un idioma que le permitía comunicarse con sus congéneres se caracterizó por su gran capacidad para manipular utensilios, sin embargo carecía de otras cualidades propias del hombre.

A mediados del Pleistoceno, hace ochocientos mil años aproximadamente, culmina su proceso evolutivo el Homo Erectus, descendiente directo del ya mencionado Homo Habilis, que con su metro sesenta de estatura ya posee un aspecto muy similar al del hombre actual.
Fabricaba utensilios, organizaba tareas y ensañaba a sus descendientes. Cazador, recolector y nómada colonizó Europa y Asia.

A partir de este momento, los últimos descubrimientos de Atapuerca, han arrojado nueva luz sobre las diferentes teorías que existían. Por ejemplo, se ha descubierto que la conexión entre el Homo Erectus y, los Neandertalenses y Sapiens, fue un individuo que se ha dado en denominar Homo Antecesor que culminó su proceso evolutivo a mediados del Pleistoceno, hace trescientos mil años.

Este individuo poseía un esqueleto mucho más pesado que el de los hombres actuales, por lo que se piensa era más robusto y musculoso, su capacidad craneal era casi como la nuestra y su costumbres eran casi humanas.

A finales del Pleistoceno, hace escasamente doscientos cincuenta mil años surgió la especie humana que más controversias e incógnitas ha suscitado en el estudio del hombre, me refiero al hombre de Neandertal. Un hombre en todos sus aspectos, poseedor de cultura, de creencias religiosas, de idioma, fabricante de utensilios, artesano y artista, etcétera, pero que inexplicablemente no poseía las características físicas de sus coetáneos los Sapiens. Mucho más robusto y de aspecto más primitivo Neandertal parecía un retroceso, o quizás haya sido simplemente uno de esos callejones sin salida.

Hasta ahora, no se sabia de donde habían salido y ni siquiera hoy se sabe por que se extinguieron, el primer fósil data de hace doscientos cincuenta mil años, como ya he dicho, y el último es de hace, tan solo, treinta mil años, hay quien dice que no se extinguieron sino que se mezclaron con sus primos los Sapiens, otros defienden que fueron extinguidos por estos mismos parientes, como quiera que sea, el misterio de su extinción sigue sin ser desvelado y el hombre actual se consolidó hace aproximadamente doscientos mil años. Desde entonces, y siempre desde el punto de vista biológico evolutivo, no hemos cambiado prácticamente nada.

J.G. M. de Lara

8.11.06

Juan Guillermo M. de Lara

www.mdelara.com

Deja tus comentarios sobre qué te ha parecido el sitio de Juan Guillermo.
Puedes ver sus nuevas obras.

Poesía de Isabel Febles Quevedo

PARA JUAN MANRIQUE DE LARA


Pintor, ofrécenos todo el encanto de tus pinturas grises o apacibles que
cambien nuestra peculiar esencia con hechizo edénico, irresistible …

Con tus especiales manos de artista concédenos lo exquisito de tu magia, esa evidente paz y esa ternura como bálsamo suave para el alma.

Pinta las borrascosas tempestades que ahora necesito con urgencia para
vencer la fuerte tempestad del trasiego tenaz de mi existencia.

Pinta los vientos impetuosos, la energía violenta y el coraje que arrasen mis
tristezas y nostalgias, avivando la fuerza de mi sangre.

Pinta acantilados muy abruptos, como rompiente final que detenga la
pesadilla donde merodean los nubarrones grises de mis penas.

Pinta el vuelo gracioso de gaviotas, haciendo de abanicos voladores, para
elevarme a rutas caprichosas, saturada de amor y de ilusiones.

Pinta el cremoso oleaje de las aguas, para sanar heridas no curadas,
transformando recuerdos tenebrosos con bellas y optimistas pinceladas.

Pinta graciosos delfines amigos, aves portadoras de buenas noticias, orillas
firmes de barcas abrigo y en días ardientes refrescante brisa.

Pinta cuerpos de sirenas misteriosas que acompañen mis sueños agradables
como dulces canciones de mi infancia, arrullada en los brazos maternales.

Pintor, si te invade la inspiración, que tal vez vagaba algo distraída, no
olvides que animas al poeta a crear una nueva poesía.

Isabel Febles Quevedo